Una mujer enormemente gorda, mofletuda

Una mujer enormemente gorda, mofletuda y m�s fea que el hambre, acude al m�dico:

“Doctor, aqu� en mi barriguita hay algo que me sube hasta el cuellito. Luego me baja hasta mi traserito y otra vez vuelve a subir y otra vez vuelve a bajar…”

“�Y en qu� momento del d�a sucede eso?”, interroga el m�dico.

“Siempre despu�s de comer, doctor”.

“�Ah, entonces lo que Ud. tiene es un pedo indeciso, que con su cara de culo no sabe por donde salir!”, asegura el galeno.