Muere Ch�vez en el golpe

Muere Ch�vez en el golpe de estado y va al purgatorio. Dios y el diablo se pelean porque ninguno de los dos quiere recibirlo.

En vista de que ninguno cede y no hay acuerdo, recurren a mediadores; �stos deciden una propuesta de aceptaci�n obligatoria: que alterne un mes en el Cielo y otro en el Infierno.

El primer mes Ch�vez va al Cielo. Dios no sabe que hacer, se vuelve loco. Ch�vez le da la vuelta a todo, privatiza los elementos de la Oraci�n y Liturgia, disuelve el sistema de asesor�a personal de los �ngeles, subasta las nubes, le regala un kilometro cuadrado de cielo al Infierno, nombra arc�ngeles provisionales, le interviene las comunicaciones a los Santos, cambia los cilindros a las cerraduras de las puertas de san Pedro, env�a un proyecto de ley para reformar los diez mandamientos y darle amnist�a a Lucifer, tambi�n le cambio las aureolas a los �ngeles por boinas rojas y convoc� una asamblea constituyente para promulgar la nueva Biblia.

En el Cielo todo es ‘revolucionado’, la gente, dividida entre escu�lidos y santa chusma, lo odia y Dios no ve la hora en que se cumplan los 30 d�as para que se largue al Infierno. Cuando Ch�vez va al Infierno, Dios respira aliviado, pero al acercarse el d�a 20 comienza a sufrir nuevamente, pensando que en 10 d�as tiene que volver a verlo. Sin embargo, llega el primer d�a del siguiente mes y nada, el quinto d�a y nada, no aparece.

Primero Dios estaba feliz pero luego se quedo pensando:

“�Acaso se ha quedado m�s tiempo en el infierno para que luego puedan tocarle dos meses seguidos en el Para�so?”

Con solo pensarlo se desespera y decide llamar por tel�fono al Infierno para preguntarle al diablo que es lo que ocurre.

Ring… Ring… Ring… Y contesta un empleado. Dios le solicita:

“Por favor, con el demonio”.

“�Cu�l de los dos?”, contesta el empleado. “El pana colorado con cuernos o el co�o de su madre de la boina roja”.

Nota: Todo aquel que reciba la presente comunicaci�n tiene la obligaci�n, en defensa de la �tica y de la democracia, de retransmitirlo a diez amigos. De no continuar con la cadena, suceder� lo peor:

�CH�VEZ PODR� SER REELEGIDO!